D-Day for the 8th!
DIOS TODAVIA SANA

                                 DIOS  TODAVIA  SANA      

            Pocos anos atras me empece a sentir enfermo y sobre un periodo de meses perdi 40 libras, de 205 a 165 libras, vomitaba frecuentemente y el color de mi piel habia cambiado, pero no tenia ningun dolor.

         Durante este tiempo estaba viendo a un Quiropractico/Nutricionista con el nombre de Dr, Tomas Mckay, con el tiempo llego a estar muy preocupado, asi que envio muestras de sangre y orina para analisis. Cuando tuvo los resultados de laboratorio me llamo a su oficina y me dio malas noticias, los niveles de urea y creatinina  no estaban en la carta.

         El Dr. Mckay ya habia llamado y hecho una cita de emergencia con el Dr. Jonathan Nestor un Nefrologista (especialista en rinones). El Dr. Mckay insistio que viera al Dr. Nestor, asi que maneje cruzando el pueblo hasta su oficina. Despues de un breve examen, me dijo que mis rinones no funcionarian un tiempo mas y que tenia que dializarme.

Mi respuesta a esa declaracion que pronto eso pasaria, conocia muy poco acerca de dialysis, rinones o cuidados de salud, no tenia un doctor familiar y no habia visto a ninguno o haber tenido un examen en 30 anos excepto por el nutriologo, tenia que pensar bien para una respuesta, dije: que pasaria si no voy a dializarme?, cuanto tiempo tengo, un par de meses?. El dijo: estara muerto en dos semanas, lo mire y le di un debil  esta bien. Su oficina llamo a mi esposa para que Judit viniera y juntos manejamos dos cuadras al hospital.

         Tome tres intentos ir a dos hospitales, pero finalmente los tubos fueron puestos en mi pecho y una rutina regular de dialysis fue puesta. Me dializaba martes, jueves y sabado un turno, la razon por el 2o. turno fue que despues de la dialysis estaba muy debil para trabajar, asi que trabajaba primero y despues me dializaba.

         El primer mes Judit me llevaba al Centro de dializacion y regresaba por mi cuando el tratamiento terminaba, la ida era de 15 millas cada vez, asi que los dos viajes eran 60 millas. Mas tarde quise probar manejando yo solo el cual logre con un par de excepciones y aquellas veces estaba tan debil para manejar.

         El tiempo paso, aprendi mas del proceso de dialysis, aprendi que la maquina podia operar a diferentes puestas, y la puesta era critica

  

para como me sentiria durante y despues del tratamiento. Un paciente podia presentar calambres, desmayo o sentirse desfallecido si la puesta estaba mal. Otro problema fue que empece a presenter sangre en mi orina y descubri que habian puesto heparina en mi sangre,  a traves de la maquina para adelgazar mi sangre, asi fluiria a traves de la maquina, de otra forma se coagularia.

         Insisti que hicieran el proceso sin heparina, pero la maquina se habia obstruido, asi que probamos medio de heparina y funciono, asi no tuve mas sangre en mi orina.

         El Dr. Nestor me dijo que mis rinones se estaban encogiendo y se encogerian al tamano de unas nueces, pero no danaria para permanecer en mi cuerpo. Asi que la operacion no era necesaria. Tambien me dijo que mis rinones ya habian parado para filtrar y pronto yo no iba a poder ser capaz de orinar, fue entonces critico para mi monitorear mi entrada total de fluido.

         Todos estos factores parecian tan fatalisticos y fuera de mi control que quise gritar. Una semana despues el nutriologo repitio la misma historia, sabia que era su trabajo pero me irrito  entre el mismo sentimiento y emociones enfermizas como la primera vez.

         Bien, era cristiano y sabia que si mis circunstancias estaban para cambiar, tenia que ser Dios. En casa,  cambie  mi recamara en un sitio de oracion cerrada, removi todo reemplazandolo con una silla, lampara, libros, CD player y una mesa para mi Biblia. Pase tiempo solo con Dios leyendo libros cristianos, escuchando musica Cristiana, leyendo la Biblia y orando. Un dia estaba leyendo la Biblia y el versiculo que dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por siempre”, lo lei otra vez, y fuerte  le dije a Dios: Dios, tu dijiste que eres el mismo ayer, hoy y siempre, entonces separa las hojas de los evangelios de mi Biblia y dije, Dios tu dijiste aqui que tu sanaste al ciego, al muerto  lo resucitaste de la muerte, y Dios tu vas a sanarme.

         Bueno, para ser honesto, no estaba seguro que el iba a sanarme pero lo hice como si lo sintiera, llegue a un punto y Dios estaba por hacer algo.

         Pocos dias despues estaba leyendo la Biblia y llegue a los versos 20-23 en el 4o. capitulo de Proverbios el cual dice: “Hijo mio, esta atento a mis palabras; Inclina tu oido a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guardalas en medio de tu Corazon; Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu Corazon; Porque de el mana la vida”.

         En mi Espiritu quede impresionado que debi memorizar estos

 

  

versiculos, fue como si Dios lo hubiera dicho porque abri mi boca y dije; pero no soy bueno memorizando, y otra vez vino a mi: “Pero tu no tienes que ser bueno, el acto de probar sera suficiente” asi que escribi estos cuatro versos en un pedazo de papel y los pegue en la pared que estaba como pie de mi cabecera, cuando estaba sentado en mi silla, tambien puse uno en mi cartera para traerlo.

         Memorice estos versiculos y pocos dias mas tarde estaba impresionado de memorizar otro verso en Isaias 41:10: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudare, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia”.

         Paso dos veces lo mismo con los siguientes versos: “No perdais, vuestra confianza, que tiene grande galardon; Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengais la promesa” (Hebreos 10:35-36), y el otro fue: “Quien llevo el nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros estando muertos al pecado, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

         Agregue todos estos versos a mi lista de la pared, y memorice cada uno de ellos mirandolos continuamente.

         Fue en el mes de Junio cuando empece la dialysis, y el siguiente Octubre habiamos planeado un viaje familiar para pescar a North Myrtle Beach S.C.  Me fue dicho que podria dializarme ahi, mi centro de dialysis haria la cita. Descubrieron que el centro estaba lleno y no podian llevar mas pacientes. Hable con mi doctor y estuvimos de acuerdo que iria por mitad de semana y faltaria a un tratamiento, pero si me sentia mal, me regresaria directo a Laurinburg y me trataria inmediatamente.

         Todo fue bien en mis vacaciones, la siguiente semana en el Centro de Dialisis  la enfermera dijo que no podia decir que olvide el tratamiento. Empece a preguntarme, seria que Dios sano mis rinones?

Pregunte a la enfermera, y ella dijo que la unica manera de saber seria diciendole al doctor y el me haria una prueba, pero no  me la podrian hacer en el Centro de Dialisis.

         No tuve el valor de decirle al doctor que pense que Jesus habia sanado mis rinones, porque a el le era tan dificil creer que los rinones sanan por ellos mismos, y que la falla del rinon era permanente. Decidi saltar otro tratamiento la siguiente semana y ver que pasaria. Nada paso y la enfermera otra vez dijo: no puedo encontrar ninguna diferencia.

 

          En nuestra Iglesia, durante principios de Enero, el pastor pidio a cualquiera en la congregacion que pudiera ayunar y buscar a Dios por cualquier necesidad que pudiera haber. Al final del ayuno, estaba convencido que Dios habia finalizado sanidad a mis rinones.

         La siguiente vez, estaba en el centro de dialysis  y pedi al doctor probara para ver si mis rinones estaban trabajando. El doctor rodo sus ojos, mirando irritado, pero escribio en una pieza de papel y dijo: lleva esto al hospiral, se volteo y salio. Esa fue la conversacion mas corta que tuvimos.

         Dos semanas mas tarde me llamo a su oficina y dijo: parece que   como que tus rinones estan filtrando, dijo, puedes saltar la dialysis por una semana y regresa a verme.

         Una semana despues, mis rinones estaban aun trabajando, me permitio entonces saltar dos semanas, y me checo otra vez, y ahora me checa cada tres meses.

         Habia parado la dialysis desde el final de Febrero del 2007, mi ultima visita al Dr. Nestor  fue en Julio de 2009, me sonrio y dijo: “tus rinones aun me asombran”. Despues de estar en dialysis  por nueve meses, he estado fuera por veintinueve meses.

         Jehova Dios mio, a ti  clame y me sanaste.

                                                           Salmo 30:2